
Parece que el principado desconfía de sus funcionarios hasta límites que rozan la privacidad de las comunicaciones. Unas ganas terribles de poner puertas al campo es lo que tiene el Principado, por un lado apoya la sociedad de la información y por otro controla y democratiza las comunicaciones de sus funcionarios.
Me imagino que los abogados del principado habrán redactado el reglamento de acorde a la legalidad pero desde luego el asunto chirría.
Lo que me lleva a pensar sobre la verdadera función del funcionario no voy a criticar su desempeño pero desde luego la cuestión es más profunda de lo que se puede destilar de la noticia. Me recuerda a “La ética del hacker” de Pekka Imanen y como trazar en la sociedad de la información la línea entre lo que es trabajo y lo que es ocio.
«queda terminantemente prohibida, salvo en los supuestos tasados en el presente protocolo, la utilización de internet para fines privados o personales». Los funcionarios que accedan a internet estarían obligados, si fueren requeridos para ello, a acreditar «la relación existente entre las conexiones realizadas y el trabajo realizado». En este terreno, como en todos los demás recogidos en el protocolo, los empleados de la Administración del Principado «no podrán albergar ninguna expectativa de privacidad en la utilización que hagan de la conexión a internet».
Esto me recuerda a cuando Carmen Chacón prohibio en el ministerio el acceso a Marca.com e interviu.es, toda una rebelión en el cuartel.
«queda terminantemente prohibido el acceso a páginas web de contenido ofensivo, inapropiado, pornográfico, erótico o discriminatorio por razones de género, etnia, opción sexual, discapacidad o cualquier otra circunstancia personal o social»
Esto va por lo de el Messenger y tal, había bloqueado los puerto de acceso mediante proxy pero la gente descubrió el msn on line y el E-Buddy
«el acceso a chats, y ello aunque tenga lugar durante poco tiempo o fuera del horario laboral»
Esta creo que es de lo mejorcito, me imagino a los funcionario delatándose unos a otros (sabran lo que son las pestañas?)
«tener abiertas simultáneamente varias páginas web si no es estrictamente necesario»
Esta es buena también
«la descarga desde la red de internet de cualquier clase de programas, aplicaciones, documentos o archivos que no provengan de páginas oficiales y/o relacionadas con el trabajo»
Uy y lo de los mails
«Cuando, por el número de correos enviados o por otros motivos, existan indicios razonables de que los correos enviados, pese a contener la palabra “personal”, tienen un contenido ajeno a la prestación de servicios profesionales y/o no están justificados como correos privados o personales».
Esto es bueno, o sea como generar dependencia de los tecnicos de turno
2. La alteración de cualquier parte de los equipos informáticos, sin contar con la autorización expresa (por escrito) de la Dirección General de Informática (DGI).
3. La instalación en los equipos informáticos de dispositivos de almacenamiento externo (discos duros externos, y en general, cualquier dispositivo con capacidad de sincronización o extracción de archivos) que no sean propiedad de la Administración del Principado, sin consentimiento previo y por escrito de la DGI.
4. La conexión de los equipos informáticos a otros (webcams, impresoras, reconocedores de voz, modems, equipos de audio, disqueteras, etcétera), sin contar con la autorización expresa (por escrito) de la DGI.
En fin me imagino que se creará un policia del pensamiento (por lo visto la DGI) que controlaŕa las calenturientas mentes funcionariales aunque siempre les quedará el GPG. Y para más információn recomiendo leer “La Sociedad de Control” de el amigo Versus (el que pueda eso si).
Visto en LNE